viernes, 7 de diciembre de 2007


ALGUNOS CONCEPTOS SOBRE EL DIAGNÓSTICO PARTICIPATIVO

El diagnóstico participativo es un proceso sistemático y coordinado para el reconocimiento de la
vida cotidiana, las relaciones que se gestan entre hombres mujeres, adultos, jóvenes, niños y las
gentes grandes, las formas organizativas y empresariales, y descubrir las relaciones formales y
causales que tejen las diversas telarañas de las interacciones que conforman la realidad local.
Desde esta perspectiva, la participación de los lugareños, con el apoyo de fuereños, generalmente
especialistas, se torna preponderante para iniciar un proceso de discusión y de repartición de
tareas, en un ambiente franco de igualdad y respeto.
Así las cosas, se debe entender la participación como la intervención organizada y consciente de
los productores en la toma de decisiones respecto a su proceso comunal y productivo, así como
los diferentes aspectos de su vida social, económica, cultural y política.
Definitivamente, cada comunidad tiene su propia dinámica que se traduce en un sello propio y le
impregna a este proceso velocidad y características particulares. Experiencias en otras
comunidades han demostrado que en el transcurso del diagnóstico ya se comienzan a gestar
soluciones, tanto en el papel como en la práctica. Han servido igualmente para hacer propuestas
a Gobiernos Locales, Nacionales y a Organismos Internacionales en la búsqueda del
mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de una comunidad, así como la defensa de
sus tradiciones, de la cultura, y de los recursos.
Los resultados de los diagnósticos participativos son una expresión válida de las preocupaciones
de las comunidades por su pasado, su presente y su futuro. Son también una forma de ejercer
democracia efectiva, la cual contempla la participación de todos los sectores sin hacer
discriminación alguna de edad, sexo, credo político y religioso. Contempla la opinión de la
mayoría como el de las minorías, en la búsqueda del bien común, la protección de los recursos
naturales y la identidad cultural de la comunidad.
La finalidad del diagnóstico participativo es pues organizar y unificar las actividades de la
comunidad tras líneas de acción debidamente analizadas y convenidas.
En síntesis, el diagnóstico participativo debe sustentarse en los siguientes principios éticos
fundamentales:
® Profundamente participativo.
® Enfoque de género.
® Consideración intergeneracional.
® Relevante.
® Flexible.
® Diseñado expresamente para la comunidad específica.
® La información sobre el lugar debe tener sustento documental.
® Tendencia al rescate cultural.
® Procesos de comunicación dialógicos.
® Circunscrito a la realidad local.